Huracanes y Cambio Climático una pócima destructiva

Huracanes y Cambio Climático una pócima destructiva

La devastación en Texas después del paso del huracán Harvey, nos recuerda lo vulnerables que somos. La fuerza de eventos naturales propios de las zonas costeras como los huracanes, se intensifica con el cambio climático.

Como señaló, muy acertadamente, Charles H. Greene, profesor de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera de la Universidad de Cornell:

“Lo que pasa en el Ártico, no se queda en el Ártico”.

Es así, como podemos entender por qué después de lo vivido con Harvey, ahora el huracán Irma también se fortalece con la fuente de calor en la atmósfera y el océano. Amenazando al Caribe y posiblemente a la Florida. La forma en que estos eventos han dejado de ser “naturales, nos exige grandes cambios en el desarrollo y ordenamiento urbano.

Desde el tsunami 2010 en Japón que afectó la planta nuclear de Fukushima; hasta el huracán Harvey que pronto se ha convertido en la catástrofe más grande que ha vivido la nación; tenemos claras evidencias de lo que significa el cambio en los patrones climáticos para la seguridad de las poblaciones.

En Japón, la planta nuclear de Fukushima no estaba preparada para un tsunami de esas dimensiones. El desastre de la planta nuclear, sigue causando daños a la salud humana y al ambiente. La contaminación se ha extendido hasta la costa del pacífico que ha detectado especies cargadas de  radiotividad; evidenciando la inquebrantable conexión que tenemos. Lo que sucede en cualquier parte del planeta, nos afecta a todos.

En Texas, contabilizamos el resultado del riesgo al que estamos sometidos a medida que conocemos los daños:

Las refinerías de Exxon y Shell ya reportaron derrames de hidrocarburos como el tolueno, derivado del cancerígeno benceno. La planta química Arkema, se vió obligada a evacuar a toda la población en un radio de milla y media; ante la inminente e inevitable explosión de sus almacenes. La planta produce insumos a la industria del petróleo y el gas, perdió la capacidad de refrigeracion con las inundaciones y los químicos son inestables a altas temperaturas.

Insistimos en ser una civilización irracional que intensifica estos eventos. Si, queremos ignorar la ciencia y participar de la autodestrucción, al menos, adaptemos nuestras comunidades a esta realidad. Por lo menos, vamos a disminuir el sufrimiento humano; prepararando nuestras ciudades para soportar huracanes categoría 5, con características de 6.

¿Cómo podemos sobrevivir un poco más sin tomar acción climática?

Cuándo, cuánto y cómo se va a actuar, no lo sabemos. ¿Mientras tanto, qué?

Mientras retrocedemos en el camino a reducir el cambio climático, al menos necesitamos garantías de seguridad por parte de las instituciones de gobierno e industrias de alto riesgo:

  1. Ninguna industria establecida en una zona de huracanes puede continuar operando sin demostrar que puede enfrentar un huracán categoría 5sin poner en riesgo a la población a su alrededor.
  2. Ningún hospital en medio de una zona inundable que tenga que evacuar a los enfermos y no puedan atender las emergencias de la población.
  3. Ninguna estación de bomberos puede estar en un area en donde pierda la capacidad de acceso a la población porque una inundación entorpece sus actividades de emergencia.
  4. Urge la inversión en sistemas de bombeo para poder sacar el agua de las ciudades.
  5. Urgen legislaciones nuevas para los Sistemas de Seguro y Reaseguro accesibles.
  6. Las estrategias de evacuación para eventos de gran magnitud deben contemplarse en el presupuesto local.
  7. Debemos educar a la población en precaución, más que atiborrarla de información durante el huracán.

Suma lo que puedas a la lista, sin duda será otra alternativa muy costosa. Se me siguen ocurriendo muchas si no cambiamos el clima a nuestro favor; establecer reservas de alimentos para atender a los desplazados; centros de atención satélites en todos los estados vecinos a zonas de desastre y un largo etc.

Indiscutiblemente la alternativa más rentable es reducir la contaminación atmosférica y combatir el cambio climático. Hace unos años, todavía estabamos a tiempo de evitar los costos de la inacción. Ahora necesitamos gastar en la tan sonada resiliencia. Algunas de estas cosas serán posibles con grandes inversiones y, por supuesto, con mucha voluntad política. Otras requerirán más análisis y muchas más deben diseñarse.

En resumen, Huracanes y Cambio Climático

Como “lo que pasa en el Ártico, no se queda en el Ártico”… mientras continuemos derritiendo los cascos polares; mientras continuemos acidificando los océanos y aumentando la temperatura… continuaremos viendo estas terribles tormentas arrebatarnos la paz, la tranquilidad, nuestras propiedades y, en circunstancias extremas, la vida.

Mientras gastamos millones en reconstrucción y en adaptación para Sobrevivir; vamos a actuar pare que nos salvemos en el Planeta.

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