Alarmante Erosión de las Playas a pesar de los Canarios

Alarmante Erosión de las Playas a pesar de los Canarios

Hace unos cuantos años que los autodenominados «Canarios en una Mina de Carbón», —una coalición de alcaldes reclamando atención por la erosión de las costas— se han esforzado por dejarnos saber lo que el viento con el agua se lleva hasta las profundidades del océano, nuestras playas.

Pero parece que el trinar de la coalición de alcaldes liderizada por el alcalde de Miami Beach, Philip Levine, tardará en ser escuchado, al menos por los tomadores de decisiones, porque ya los ciudadanos estamos más que convencidos del problema, porque la perdida de costa es más que evidente a los ojos.

Cuando el Gobernador Rick Scott eliminó en el año 2011 del presupuesto estadal para el 2012, la partida de fondos para regenerar las costas, fondos que eran igualados con una contrapartida del gobierno federal; las 825 millas de costa con playas arenosas de la Florida se quedaron sin presupuesto estadal y federal para reponer la arena que se erosiona diariamente.

Los fondos solicitados en aquel año ascendían a los $101 millones. Florida en aquél momento era el estado con el mayor número de proyectos financiados por el gobierno federal para regenerar las playas. Obviamente los perdió y las playas también.

Entonces, nos habíamos quedado con la única opción de que los alcaldes de las zonas costeras comprendieran la necesidad urgente de reinventarse y hacer magia para aparecer en el presupuesto la desaparecida arena de la playa.

Acto considerablemente más complejo porque implica proyectos de alta embergadura. Va más allá de comprar arena, se requieren políticas y estructuras que cuestan dinero. Y, lejos de conseguirlo, la batalla por los fondos se mantiene desde los condados hasta las ciudades.

El área en estado de erosión crítica en el 2011 era de 399 millas, ahora tenemos mucho más de 420 millas, según el Reporte del Departamento de Protección Ambiental de la Florida (DEP, por sus siglas en inglés), pero cuando vamos a la fuente de sus datos, encontramos condados como Dade que no actualizan las cifras desde 1999. En otras palabras, no tenemos idea de cuanto hemos perdido.

Lo que si sabemos es que las pérdidas, si no son consecuencia del excepticismo de la administración en los asuntos de la ciencia, y en el cómo operan los fenómenos de la naturaleza; entonces, son consecuencia de los fenómenos de la naturaleza y la incapacidad de gestionarlos en forma sostenible. Tal vez, sea la animaversión al cambio climático lo que este por encima de la razón.

Tomar decisiones en base a datos obsoletos, es a todas luces incompatible con cualquier solución que se establezca. ¿Cuánto han cambiado nuestras playas desde el ’99? ¿Cuántas tormentas, huracanes, subidas y bajadas de la marea hay que contabilizar? Será por falta de informacioón que no se destina presupuesto a lo prioritario y se abren canales expresos a la contaminación.

¿Por qué tenemos un reporte con las cifras sin actualizar? —No tengo la respuesta, es grave encontrar en el Reporte que áreas con condiciones significativas de erosión histórica o contemporánea, han sido listadas como “no críticas” con datos antiguos. A juicio de la administración, no representan una amenaza para el interés público o privado. Pero cómo saberlo, si los datos son antiguos.

Según un estudio de la Florida Atlantic University, en el año 2003, por cada dólar que gastaba el estado de la Florida en las playas de acceso al público, se prevenía la perdida de $8 en los impuestos estadales pagados por cada turista y residente usuario de las playas. Sería interesante saber cuánto estamos perdiendo hoy, ya que no invertimos y por consecuencia no previnimos nada.

Si la arena fuere solo un montón de granitos sin valor que se convierten en polvo; estaríamos perdiendo polvo, pero la arena son dólares que se multiplican en los ingresos del estado y se han convertido en polvo de granitos que nos costarán mucho dinero reponer. Si seguimos sin proteger la costa, la playa desaparecerá. No sin antes comprometer nuestra economía y frenar el desarrollo.

¿Qué es un litoral con erosión crítica?

Un litoral críticamente erosionado, es un segmento del litoral donde los procesos naturales o la actividad humana ha causado o contribuido a la erosión y recesión de la playa o sistema de dunas a un grado en que el desarrollo costero, el interés recreaciones, el habitat de la fauna, o importantes recursos culturales están amenazados o se han perdido. Cuando es necesario para el manejo, se incluyen segmentos que no están en estas condiciones.

La Voz Latina de la Conservación. Apasionada en comunicar una visión integral de los beneficios de la conservación y protección de los recursos naturales. Creadora del EcoCoaching®. Su misión profesional y personal es inspirar una participación más amplia de los Latinos en el disfrute y defensa de los recursos naturales de América, para que procuren su Bienestar Natural­­™