Emergencia por contaminación del Lago Okeechobee

Emergencia por contaminación del Lago Okeechobee

Afectadas la economía local y la salud ambiental de comunidades costeras de la Florida por la descarga de las contaminadas aguas del Lago Okeechobee que ha terminado en el mar. En una visita al área, el Senador Bill Nelson (D – FL) calificó de “idiota” la descarga a los ríos y señaló que propondrá medidas bipartidistas para la remediación.

Si nos vamos al fondo de tan ligera expresión, ciertamente es de tontos tratar de resolver un problema creando otro. Pero es evidente que no se pudo prever una mejor opción y ahora es urgente encontrar una. El manejo inadecuado de los recursos naturales, la negligente inacción de los organismos reguladores que han permitido la contaminación del Lago Okeechobee, son los verdaderos tontos en la historia.

Todos los floridanos sabemos que cuando vienen las lluvias, suben los niveles del Lago Okeechobee y que el agua se debe descargar para evitar que nos inunden hasta Miami. ¿Qué parte de esta historia le hizo pensar al gobierno del estado que podían bajar la guardia en las regulaciones para mantener la salud del Lago?

El Lago Okeechobee que ha alcanzado su más alto nivel en 100 años como consecuencia de las intensas lluvias recibidas en enero. Ha sido tradicionalmente contaminado por vertidos de la industria.

El agua del Lago Okeechobee, cargada de productos químicos y fertilizantes tóxicos perjudiciales para la flora y la fauna, va contaminando los ríos y otros cuerpos de agua por donde pasa en su camino hacia el Golfo de México y el Océano Atlántico.

Ésta contaminación conduce a la proliferación de algas que amenazarían la salud humana y el ambiente. De hecho, ya se reporta la presencia de peces muertos en las costas. Pronto, por las toxinas presentes en el agua, vendrán las prohibiciones de pesca en el área y, entonces, este sector alzará también su voz.

Éstas son el tipo de acciones que me preocupan en la discusión sobre la recalificación del manatí de especie en peligro a especie amenazada. Cabe preguntar si ahora, que todavía está calificada como “en peligro” corresponderán sanciones federales a las autoridades locales por la contaminación del agua que se ha hecho evidente con la descarga.

Considerando que la población del manatí es altamente vulnerable a la contaminación de las aguas y en varias oportunidades se han registrado muertes masivas de ejemplares bien por ingerir o por inhalar la toxina que libera el alga cuando respiran en la superficie.

El agua dulce del sur de Florida proviene de las lluvias que caen en la cuenca del Río Kissimmee y más al sur, la mayor parte de ellas en la temporada de mayo a octubre. La evaporación, la transpiración, y el escurrimiento consumen más de cuatro-quintas partes de las 40 a 65 pulgadas de lluvia anual.

Lento, y dependiente de las lluvias, el ciclo natural de la circulación de agua dulce se constituyó en el pasado en el poco profundo Lago Okeechobee. (Tiene un promedio de 12 pies [cuatro metros] de profundidad y se extiende 730 millas cuadradas).

Al contaminarse las aguas, también se destruyen las condiciones cruciales para la alimentación y el anidamiento de las plantas y animales de los Everglades.

Si bien es cierto que la apertura de los diques en el Lago Okeechobee era necesaria para evitar un daño de mayor magnitud, no es menos cierto que la falta de acción de las autoridades ha incrementado el daño, al no hacerle frente a la contaminación producida por la industria en el lago, descargando una variedad de productos químicos, fertilizantes y hasta estiércol de ganado.

Para los aún escépticos sobre las consecuencias del impacto causado. En el 2013, una descarga similar de agua impacto al turismo a tal escala que es recordado como el “lost summer” o “Verano Perdido”, pero, aparte del turismo, la industria de las propiedades inmuebles también sufrió un severo impacto por esa contaminación.

Una evaluación del impacto de la contaminación del agua sobre el valor de la vivienda en Martin County, Florida, financiado por la organización Florida Realtors, que representa la industria del Real State, concluyó que el valor de las propiedades cayó en medio millón de dólares durante el “lost summer” porque los potenciales compradores se negaron a invertir en propiedades cercanas a las aguas contaminadas.

También en el 2013, murieron más de 174 manatíes como consecuencia de la marea roja. Haya estado asociada o no a esta descarga, es preocupante.

Hoy es el SuperMartes, pronto nos tocará en la Florida. Tu economía, seguridad, salud y bienestar dependen en gran medida de nuestras decisiones al momento de elegir a los tomadores de decisiones, asegúrate de conocer las agendas más que a las personas y a las personas más que a los partidos, pero por sobre todas las cosas, asegúrate de votar para que otros no decidan por ti.

La Voz Latina de la Conservación. Apasionada en comunicar una visión integral de los beneficios de la conservación y protección de los recursos naturales. Creadora del EcoCoaching®. Su misión profesional y personal es inspirar una participación más amplia de los Latinos en el disfrute y defensa de los recursos naturales de América, para que procuren su Bienestar Natural­­™