Visualiza tu Bienestar Natural™

Visualiza tu Bienestar Natural™

El Bienestar Natural™ es la armonía. Experimentar la comunión de los elementos que componen nuestra vida se ha perdido en medio de la costumbre de fragmentar la realidad para darle definición a todo.

Fragmentamos la realidad para diferenciarnos entre nosotros por la raza, el credo, la política, el sexo, la edad, la cultura, y pare de contar. Diferencias que al agruparnos nos separan, y no consiguen definirnos en forma específica. Que, expresan y generalizan una historia que no se corresponde necesariamente con la realidad de cada uno de nosotros.

El sentido gregario está en la naturaleza humana, tatuado en sus células y corriendo por sus venas. Pero en el afán de definirnos, nos separamos de otros; alentamos las diferencias; y, luego, también definimos el entorno por fragmentos, dividiendo lo indivisible a expensas de un balance que se pierde en el contexto de la definición.

Rompemos con la armonía y perdemos nuestro bienestar natural cuando ignoramos que los limites son imaginarios y han sido motivados por una necesidad especifica y en forma arbitraria, con el fin de comprendernos, y no con la intención de hacernos objetos de un pensamiento fragmentado.

Pero, como si se tratara de una herencia sin beneficio de inventario o de un producto adquirido sin política de devolución, por una convicción creada dentro de esos limites imaginarios, que nos estereotipan y nos separan, esperamos que, quien pertenece a un grupo, actúe en consecuencia. Desconociendo el potencial de crecimiento del ser humano y el porcentaje de error de la formula de los limites.

Activar el proceso discrecional para aceptar lo que es propio y rechazar lo que es ajeno, es un proceso interno de evolución y reaprendizaje, que abandona la definición de los sujetos según su grupo, acercándose a la realidad de sus interacciones con el entorno que modifican su comportamiento.

El entorno influye en la definición de quienes somos: las tradiciones culturales; el lenguaje; forma de vestir; religión; afiliación política; sexo; edad y un largo etcétera; pero, también influimos en la definición del entorno. De modo que el entorno no nos define, sino que es una parte de la definición.

Las complejas relaciones que establecemos con el entorno y que influyen en su desarrollo, también nos definen, y son en conjunto y de manera indivisible y dinámica, nuestra realidad.

Entonces, fragmentar la realidad, no es un proceso de raciocinio, sino un habito instintivo con fines de comunicación que consigue acentuar las diferencias dentro de la especie humana y, sofoca la necesidad de reconocer las semejanzas que permiten el flujo de comunicaciones y la conexión con el sistema de la vida.

Un hábito que, desafortunadamente no solo usamos para diferenciarnos entre los seres humanos, sino que hemos extendido a la apreciación del entorno, descuidando la oportunidad de reconocer nuestra participación en el sistema de la vida, representado en las infinitas relaciones que determinan el bienestar natural de todas las especies y elementos del planeta, incluyendo la nuestra.

Al hacernos objeto de la definición de nosotros mismos y cuanto nos rodea, en base a una separación imaginaria y caprichosa, que fragmentó el pensamiento como fragmentó al ser humano y al entorno, distorsionamos la armonía. Ahora tenemos que repensar y desaprender, reaprender sembrando tolerancia ante las brechas que hemos abierto.

En búsqueda del balance, para liberarnos y conseguir que el pensamiento sea consciente y no instintivo, razonamos los conceptos que hemos internalizado como individuos y como sociedad que nos conducen a ese juicio instintivo.

Un ejercicio consciente nos permite visualizar cuales son las condiciones que debemos desaprender para reaprender a contextualizarnos en lugar de definirnos, en busca de la naturaleza de nuestro bienestar, la armonía.

Entonces, dentro de un pensamiento consciente, tu bienestar natural no solo es común al de todos los miembros de la raza humana sin distinción alguna. Va más allá de eso, tu bienestar natural comprende el bienestar de todas las especies y elementos del planeta, es la armonía del sistema.

La Voz Latina de la Conservación. Apasionada en comunicar una visión integral de los beneficios de la conservación y protección de los recursos naturales. Creadora del EcoCoaching®. Su misión profesional y personal es inspirar una participación más amplia de los Latinos en el disfrute y defensa de los recursos naturales de América, para que procuren su Bienestar Natural­­™